Tanto si apuntas a tu hijo al Programa School como al Programa Training (recuerda que puedes hacerlo mediante la web, en nuestras escuelas de Cabanillas del Campo y Mirabal o llamando al 667 730 359) este recibirá ropa deportiva para que pueda practicar satisfactoriamente el deporte que tanto le gusta. Además de permitir la práctica del fútbol de una manera más cómoda, las camisetas y los pantalones siempre se ha utilizado para distinguir a los dos equipos que juegan. ¿Siempre? ¿Es cierta esta afirmación? Pues va a ser que no.

A mediados del siglo XIX ya se disfrutaba del fútbol en Gran Bretaña, aunque cada escuela o región contaba con sus propias reglas. Por ejemplo, había sitios donde jugaban con 9 jugadores y otros donde jugaban con 18. En aquel tiempo los equipos no llevaban uniforme. Cada futbolista se vestía con la ropa que tenía más a mano y para distinguir un equipo del otro se usaban otros elementos como bufandas o gorras de un mismo color.

Al final se hizo necesario imponer un poco de orden entre tanto caos. El 26 de octubre de 1863 se fundó La Asociación de Fútbol (The Football Association), que se encargó de elaborar unas normas iguales para todos los equipos integrando partes de otras reglas con las que ya se jugaba. A partir de la década de 1870 es cuando ya empiezan a aparecer los primeros uniformes.

Lo que tardó todavía unas décadas en implantarse fue el uso de dorsales. Si bien no hay consenso, parece ser que fue en 1928 cuando empezaron a utilizarse. El equipo local usaba camisetas numeradas del 1 al 11 y el equipo visitante del 12 al 22. Sin embargo, su uso no fue obligatorio hasta la temporada 1939/40.

Y esta es la historia (muy resumida) de la indumentaria que se utiliza en nuestro deporte. ¿Curiosa, no?